Capítulo 206. Soltando amarras I
Tiempo estimado de lectura: una hora veinticinco minutos.
La razón habla en voz baja, pero no descansa hasta que se la escucha.
El porvenir de una ilusión
Sigmund Freud
Luces de neón y confesiones
El sol se ha hundido hace rato tras los tejados dejando un rastro anaranjado que se desvanece lentamente. Dentro del bar, la luz baja y las melodías suaves crean una atmósfera apropiada para las confesiones. De fondo, la voz melancólica de Françoise Hardy rescata una melodía de los sesenta.
Tous les garçons et les filles de mon âge
Se promènent dans la rue deux par deux
Tous les garçons et les filles de mon âge
Savent bien ce que c'est d'être heureux
Et les yeux dans les yeux et la main dans la main
Ils s'en vont amoureux sans peur du lendemain
Oui mais moi, je vais seule par les rues, l'âme en peine
Todos los chicos y chicas de mi edad pasean por la calle en pareja.
Todos los chicos y chicas de mi edad saben bien lo que significa ser feliz.
Mirándose a los ojos y cogidos de la mano, van enamorados sin miedo al mañana.
Sí, pero yo, yo voy solo por la calle como un alma en pena. (1)