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14 julio 2020

Capitulo 133 Hasta que pueda ver la luz

(Tiempo aproximado de lectura: 33 minutos)


Put a candle in the window

'Cause I feel I've gotta move

Though I'm goin', goin'

I'll be comin' home soon

Long as I can see the light

Pack my bag and let's get moving

'Cause I'm bound to drift awhile

Though I'm gone, gone

You don't have to worry

Long as I can see the light


Pon una vela en la ventana

porque siento que tengo que irme.

Y aunque me marche

volveré pronto a casa

si es que llego a ver la luz.


Hagamos el equipaje, pongámonos en marcha,

porque siento que voy a la deriva.

Si me marcho algún tiempo 

no te preocupes demasiado

siempre y cuando vea la luz.


Long as I can see the light

Credence Clearwater Revival


Una propuesta antes de empezar

El cine cuenta con un elemento fundamental: la banda sonora. Las películas suelen comenzar con un valioso apoyo basado en melodías que refuerzan el efecto de las imágenes y ayuda al espectador a integrarse en el clima emocional de la historia que se inicia ante sus ojos.

Os hago una propuesta: Antes de seguir leyendo abrid Youtube o Spotify, buscad “Long as I can see the light”, elegid la grabación original y dadle a play. Ahora si; podéis continuar.

09 enero 2014

Capítulo 64 Va a suceder

(Tiempo aproximado de lectura: 25 minutos)



Carmen camina abrazada a Doménico como si al mundo no le importara nuestra vida. A veces extiende una mano reclamando la mía y caminamos así, cogidos de la mano mientras besa al hombre que acaba de provocarla un orgasmo en medio de un pub de Alberto Aguilera y con el que dentro en unos minutos hará el amor en mi presencia. No sé si ha sido el contraste de temperatura, el caso es que el frío se concentra en mi espalda y comienzo a tiritar. Nunca he sido friolero y me incomoda esta reacción precisamente en estas circunstancias. Me hace sentir débil.

Llegamos a la glorieta de San Bernardo cuando es la una de la madrugada. El intenso tráfico del inicio del fin de semana en Madrid me recuerda que somos blanco fácil de las miradas de quienes atraviesan las calles mientras esperamos que el semáforo nos dé paso. Ellos continúan cogidos de la cintura sin reparar en los riesgos que corren, que corremos, porque formamos un trío que no pasa desapercibido. Carmen, con sus zapatos de tacón de vértigo nos saca media cabeza a Doménico y a mí. Descalzos somos más o menos de la misma estatura, su gusto por los tacones nunca me ha supuesto un problema de autoestima, al contrario, me encanta llevarla cogida por el talle y que ella me eche el brazo por el cuello. Así es como espera que el semáforo cambie a verde, con su brazo por encima de los hombros del italiano que a su vez rodea su cintura mientras ella se aferra a mi mano.

Un trío que no pasa desapercibido, eso somos y veo cómo nos observan desde los autos que se detienen en medio del denso tráfico de la noche. Una hermosa mujer con una espléndida figura flanqueada por dos hombres, una mujer que responde a los besos del que estrecha su cintura a su derecha y que en ocasiones se vuelve hacia el que sujeta su mano izquierda buscando su boca para besarle, como si tuviera que equilibrar ambos lados de una balanza. ¡Como para no mirar!

08 enero 2008

Capítulo 9

(Tiempo aproximado de lectura: 10 minutos)


Dejó que el agua cayera por su rostro y descendiera por su pecho, apoyó las manos en la pared y bajo la cabeza para permitir que el chorro frío golpeara su nuca; Las imágenes brotaban incontroladas, se fundían unas con otras y creaban momentos inéditos, gestos nuevos no vividos. Volvía al momento en el que Carlos rozaba sus piernas, cuando ella interrumpió su avance y decidió marcharse del parque; Esta vez ella callaba y Carlos hacía que sus dedos resbalasen entre sus muslos, firmemente pero sin violencia, obligándolos a separarse, Carmen dejaba caer su cabeza hacia atrás permitiendo que los labios de Carlos se apoderasen de su sensible cuello; Otras veces veía sus dedos tomando la cintura de su camiseta y elevándola hasta desnudarla… no quería pensar eso, no debía, pero las imágenes brotaban sin orden, sin continuación, breves flashes, pinceladas eróticas, instantes desgajados de escenas de sexo apasionado.