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12 febrero 2026

 Capítulo 207. Soltando amarras II

 

Tiempo estimado de lectura: una hora cincuenta y un minutos.

 

 

“Todo en el mundo trata sobre sexo, excepto el sexo. El sexo trata sobre el poder."

 

Atribuido a Oscar Wilde

 

En el capítulo anterior…

 

La distancia entre Mario y Carmen ha creado un vacío que el cinismo no ha tardado en llenar. Mario, derrotado, le da vía libre a Emilio y éste descubre la crudeza de la nueva realidad: para Carmen, el deseo ahora es una mera transacción y él, su mejor cliente.

 

En el gabinete, el juego de poder se ha vuelto peligroso. Tras ser humillada por la actitud depredadora de Ángel, Carmen decide huir hacia adelante, convirtiendo al nuevo candidato, Pablo, en un peón de su propia estrategia de seducción y control bajo la sombra de una amenaza de muerte profesional si se rompe la confidencialidad de sus métodos.

 

Sin embargo, el verdadero cataclismo ha ocurrido bajo la lluvia del Cantábrico. Lo que comenzó siendo una misión estratégica destinada a neutralizar a un catedrático ambicioso, terminó por demoler cualquier barrera. Entre regalos, diamantes, confesiones íntimas y una entrega cruda que exploró los límites de la degradación consentida, mentor y alumna se convirtieron en cómplices de un secreto impronunciable. Tras aceptar la nueva realidad, el regreso a Madrid impone una pregunta asfixiante: ¿Cómo recuperar el trato formal en el día a día después de haber habitado juntos el fondo del abismo?

 

 

26 junio 2025

Capítulo 200  Soledades

Tiempo estimado de lectura: ochenta y cuatro minutos.


La alerta

—Carmen, ¡Carmen, despierta!

—¿Qué pasa?

—Se ha enterado.

—¿Quién?

—Diego, sabe que estás aquí.

—¡Cómo!

—Me lo ha notado.


«—A ver, tú, ven aquí. Qué coño te pasa.

—¿A mí?, nada.

—No me toques los huevos, llevas toda la noche evitándome, no me miras. Venga, coño, qué has hecho.

—Nada, no he hecho nada.

—Estás mintiendo, no hay cosa que me joda más. Suéltalo ya.

—Diego, lo juro, no miento.

—Curro, avisa a Lole, que venga echando humo. Tú, a la puta calle.

—No me hagas esto.

—¡Que te pires de una vez!

—Vale, perdona, me pidió que no te lo dijera.

—Que no me dijeras qué, quién

01 noviembre 2024

Capítulo 192 La propuesta

Tiempo estimado de lectura: cincuenta y tres minutos.


Frau Bauer

Cuando reflexiono sobre lo que he hecho con mi vida en el último año y medio, pienso en mi abuela. Frau Bauer me habría escuchado, siempre lo hizo, habría dicho: keine schuld, evita la culpa. Mi abuela me inculcó que la culpa es una sentencia de cárcel auto impuesta y si no se reacciona a tiempo se convierte en cadena perpetua. 

30 agosto 2024

Capítulo 191 El futuro nos lo dirá 

Tiempo estimado de lectura: ochenta y cuatro minutos.


Con la inestimable colaboración de Torco en los diálogos argentinos y el diccionario de términos adjunto.


Londres: Indolencia

Aterricé en Heathrow a las once, un Mercedes enviado por Tomás me llevó directamente al hotel, a unos diez minutos de donde se alojaba. Viajaba ligera de equipaje, lo justo para pasar unos días de turista, quería aprovechar este viaje, entre otras cosas, para contemplar las vistas del London Eye, desde que lo inauguraron sentía curiosidad por ascender a lo alto del cielo de Londres. Tenía pensado encontrarme con una compañera de facultad que, recién doctorada, aceptó una oferta en una prestigiosa clínica, no la veía desde entonces, aunque manteníamos el contacto inquebrantable a través del tiempo. Había hecho el propósito de visitar a mi tía Frauke, llevábamos dos años sin vernos. Tenía una preciosa casa en Candem Town en la que me había alojado en numerosas ocasiones. Frauke era la hija menor de unos primos de mi madre, de niñas pasábamos las vacaciones con ellos en Alemania, era como una hermana. El Covid pudo con ella.

05 abril 2024

Capítulo 185  Fuego cruzado (1)


Tiempo aproximado de lectura: cuarenta y un minutos.


«El tiempo escapa como la arena entre los dedos.»

(Meine liebe Oma)



Llegué a la Sierra pasadas las doce del mediodía porque quise darles margen a la despedida. Carmen me recibió radiante, como suele estar después de una noche en la que ha habido buen sexo. Teníamos por delante todo el fin de semana, nos acercamos al pueblo, tomamos el aperitivo, comimos en el restaurante de su tocaya. Entre plato y plato me contó los recortes aprobados en la reunión del consejo; la economía se enfriaba, yo le expresé mis temores por el futuro de la fusión. ¿Qué hacíamos hablando de trabajo? Nos trajeron los postres y atacamos otros temas: la familia, Emilio. Paseando por el parque hacia casa preguntó por Elvira, por Candela, yo me mordí la lengua y evité mentar la soga en casa del ahorcado. Subiendo la última cuesta sucumbí a la curiosidad por saber qué tal le estaba yendo con Jacobo.

—¿Volverá?

Carmen se asomó a la cocina.

—Estoy segura, en cuanto arregle las cosas con Reyes.

20 febrero 2024

Capítulo 183 Los ausentes


Tiempo aproximado de lectura: veintiséis minutos.


La reunión en la sombra 


—Gracias por atenderme. Supongo que, con lo sucedido, estarás muy ocupado.

—Descuida. Tú dirás.

Dedicó una mirada al cabestrillo bien sujeto al hombro y al brazo, entendió que no me apetecía hablar del accidente y fue directo al grano.

—Aquí estamos, el marido y el…

—El amigo, el amigo de la esposa. Vamos a empezar desde esa perspectiva y luego, ya veremos.

—Es la faceta más importante de nuestra relación, aunque te cueste creerlo.

—Me cuesta poner orden a todos los aspectos de vuestra relación. No dudo del valor de vuestra amistad, lo que no sé es qué lugar ocupa.

—El primero, amigos ante todo. 

—Quién lo diría.

01 diciembre 2022


Capítulo 171  Lo que ocurre en la playa… (1)

Tiempo aproximado de lectura: 25 minutos.



La nuit je deviens fou, je deviens fou

Salvatore Adamo, 1965  Escuchar

(Diecinueve de Agosto, Domingo)


Me despierta una mano cubriéndome un pecho y una tensa dureza clavada en los glúteos. No estoy del todo despierta, por eso lo que siento no encuentra barrera y llega a lo más profundo de mi cerebro, esa parte animal activa la pelvis y lanza un impulso rápido y breve, la verga reacciona, empuja, golpea y el instinto primario da otra vez la respuesta; ya estoy despierta, ya estoy dispuesta. Echo mano hacia atrás y la atrapo, la envuelvo, la aprieto, crece en mis dedos, la guío, la emboco, se hunde muy dentro. Me quejo, me ahogo. Empalada respondo clavándome en la estaca hasta el fondo. Trotamos enganchados, frotamos los cuerpos allí donde nos ensartamos, danzamos pegados un ritmo sincopado. Me abre, me raja, me vierto, me inflamo, me inunda, me llena.


13 febrero 2021


Capitulo 141 Que tu mano derecha no sepa…


(Tiempo aproximado de lectura: 34 minutos)


Viernes, dos de Junio de dos mil


Llegué al picadero a las dos y cuarto, tenía poco tiempo porque a las cuatro debía estar de vuelta. Cogí una tónica y me condujo al dormitorio; abrió uno de los armarios. Al fondo, detrás de la ropa, descubrí un pequeño mueble empotrado de treinta por treinta centímetros que me había pasado desapercibido hasta ahora. Lo abrió con una pequeña llave que pendía de su llavero. En su interior había una caja fuerte. 

—Fíjate bien.

Marcó una serie de números y la abrió, en su interior había varios gruesos paquetes de billetes, unos seis, dos libretas encuadernadas en piel de tamaño cuartilla y algunos objetos que no llegué a identificar. Tomás sacó uno de los paquetes y entrecerró la caja. Contó unos billetes y me los ofreció.

—Cien, cuéntalo.

28 diciembre 2019



Capítulo 127 Consumación

(Tiempo aproximado de lectura: 77 minutos)


IV. La llamada


—Hola cielo, ¿qué tal vas?

—Mario soy Tomás. Carmen me ha dicho que te llame.

Eran las tres de la madrugada cuando sonó el móvil. Seguía despierto, la ansiedad no me había dado tregua. 

—¿Cómo es que tienes su teléfono?

—Me pidió que se lo guardara. Esto se va a alargar y no quiere que te preocupes.

—Pero… eso no es lo que le dijiste. ¿Qué está pasando?

Me arrepentí nada más decirlo, no quería avergonzarla. 

—Mira Mario: no soy yo quien ha empujado a tu mujer a que se metiera en esto, solo trato de que, ya que ha tomado esta decisión, no lo haga sola o caiga en malas manos.

Encajé la bofetada. Sí, era yo el responsable.

—Lo sé y te lo agradezco, solo quiero saber…

—Lo que tengas que saber será ella quien te lo cuente, yo ya he hecho lo que debía. Buenas noches.

—Solo dime una cosa: ¿Cuándo va a volver?

—No la esperes hasta mañana, se ha comprometido para toda la noche.

15 noviembre 2019

Capítulo 126 Tensión

(Tiempo aproximado de lectura: 54 minutos)


 

Se extremadamente sutil, completamente misterioso. De esta manera podrás dirigir el destino de tu oponente.


Sun Tzu

El arte de la guerra.




La semana comenzó acumulando tensión. Solís no se puso en contacto conmigo, sin embargo mantuvo una reunión con Andrés que tuvo consecuencias inmediatas: un comunicado en el que se oficializaba la presencia de su gente. Los chicos de Solís, como los llamábamos, adquirieron el rango de asesores adjuntos a la dirección de departamento sin función específica alguna.

—Comisarios políticos. —sentenció Varela, arrugó el comunicado y lo lanzó al suelo de la cafetería donde nos habíamos reunido.

—No exageres —dijo José Luis en un intento de serenar los ánimos—, ponte en su lugar, tiene que ceder un poco.

—Hemos de aceptarlo y manejar la situación con mano izquierda, lo que más le gustaría es que provocásemos una situación de enfrentamiento. —propuse para tratar de aunar posturas. Todos asintieron. José Luis me señaló con el dedo y dijo:

—No todos disponemos de un as en la manga como tú. ¿Qué es lo que tienes contra Salcedo?

Me encontré frente a siete pares de ojos ávidos de información. No podía descubrir mis cartas, mi fuerza residía en mantener oculto lo que todos creían que poseía.