Capítulo 209 Trigo limpio
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En el capítulo anterior…
Carmen subió al ático buscando distancia tras una conversación devastadora con su hermana que acababa de conocer la decisión de la separación. Mientras Esther se derrumbaba, Carmen presenció cómo Mario la consolaba con una ternura y cercanía excesivas: una mano en el hombro, una voz melosa, una mirada compasiva. Aquella escena encendió la certeza de que entre ellos había surgido algo que amenazaba con destruir a la familia.
Decidida a evitarlo a toda costa, tomó una decisión drástica y dolorosa: asumir la culpa de la ruptura para proteger el núcleo familiar. Contactó a Elvira, su primer amor, y le hizo creer que su matrimonio estaba acabado, Mario estaba destrozado y corría el riesgo de caer en brazos de Esther. Tras abrirle el camino, le pidió rescatarlo antes de que fuera demasiado tarde, suplicándole mantener aquella conversación en secreto.
Comunicaron la separación a la familia. La reunión fue tensa y dolorosa: el padre se derrumbó, la madre dirigió su decepción contra Carmen, reprochándole la ruptura y dando por sentado que él era la víctima. Esther se dedicó a consolar a todos, especialmente a su padre y a su cuñado. Carmen vio confirmadas sus sospechas sobre la peligrosa cercanía con su cuñado.