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16 mayo 2021

Capitulo 146  Nunca digas nunca jamás 

(Tiempo aproximado de lectura: 21 minutos)


Con la inestimable colaboración de Torco para la adaptación de los diálogos argentinos



Después del oasis del fin de semana me vi abocada a volver a mi particular desierto. A diario procuraba buscar cualquier motivo para extender la jornada o enganchaba a Julia y nos tomábamos algo a la salida hasta que se excusaba y me quedaba sola. Tomás estaba inmerso en la reconciliación con su hija mayor que yo misma había propiciado y no quería estorbarle. Había pasado una tarde por casa de Luca, pero el ambiente familiar con el niño no era lo que necesitaba. Con mi hermana tampoco podía contar porque notaba mi estado de ánimo y trataba de ayudarme hasta la asfixia. 

¿Y mis amigas de la facultad? Desde el otoño había abandonado todo trato con ellas, ¿cómo iba a recuperarlo ahora, en plena crisis personal?

15 noviembre 2019

Capítulo 126 Tensión

(Tiempo aproximado de lectura: 54 minutos)


 

Se extremadamente sutil, completamente misterioso. De esta manera podrás dirigir el destino de tu oponente.


Sun Tzu

El arte de la guerra.




La semana comenzó acumulando tensión. Solís no se puso en contacto conmigo, sin embargo mantuvo una reunión con Andrés que tuvo consecuencias inmediatas: un comunicado en el que se oficializaba la presencia de su gente. Los chicos de Solís, como los llamábamos, adquirieron el rango de asesores adjuntos a la dirección de departamento sin función específica alguna.

—Comisarios políticos. —sentenció Varela, arrugó el comunicado y lo lanzó al suelo de la cafetería donde nos habíamos reunido.

—No exageres —dijo José Luis en un intento de serenar los ánimos—, ponte en su lugar, tiene que ceder un poco.

—Hemos de aceptarlo y manejar la situación con mano izquierda, lo que más le gustaría es que provocásemos una situación de enfrentamiento. —propuse para tratar de aunar posturas. Todos asintieron. José Luis me señaló con el dedo y dijo:

—No todos disponemos de un as en la manga como tú. ¿Qué es lo que tienes contra Salcedo?

Me encontré frente a siete pares de ojos ávidos de información. No podía descubrir mis cartas, mi fuerza residía en mantener oculto lo que todos creían que poseía.