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05 abril 2024

Capítulo 185  Fuego cruzado (1)


Tiempo aproximado de lectura: cuarenta y un minutos.


«El tiempo escapa como la arena entre los dedos.»

(Meine liebe Oma)



Llegué a la Sierra pasadas las doce del mediodía porque quise darles margen a la despedida. Carmen me recibió radiante, como suele estar después de una noche en la que ha habido buen sexo. Teníamos por delante todo el fin de semana, nos acercamos al pueblo, tomamos el aperitivo, comimos en el restaurante de su tocaya. Entre plato y plato me contó los recortes aprobados en la reunión del consejo; la economía se enfriaba, yo le expresé mis temores por el futuro de la fusión. ¿Qué hacíamos hablando de trabajo? Nos trajeron los postres y atacamos otros temas: la familia, Emilio. Paseando por el parque hacia casa preguntó por Elvira, por Candela, yo me mordí la lengua y evité mentar la soga en casa del ahorcado. Subiendo la última cuesta sucumbí a la curiosidad por saber qué tal le estaba yendo con Jacobo.

—¿Volverá?

Carmen se asomó a la cocina.

—Estoy segura, en cuanto arregle las cosas con Reyes.

29 octubre 2021

Capítulo 155  Reproches

(Tiempo aproximado de lectura: 32 minutos)


—Dime.

—Ya estoy fuera.

—Voy a por ti.

—No hace falta, dime dónde.

Llegué en veinte minutos a un local que ya conocía cerca de Plaza de España; me costó localizarlo, había demasiado humo y demasiada oscuridad. Rechacé el beso, estaba enfadada con él, con su mujer, con Sara y conmigo misma por haber accedido a todo; a montar la encerrona a Claudia y a interpretar el numerito de mi mamá está enferma.

—Cuéntame: quién es esa bollera.

—Si vas a empezar con esas me marcho.

—Tranquila, respira hondo, ya pasó.

—Ya pasó,  qué. Te crees muy listo.

Me robó un beso en un descuido, retiré la cara y pronuncié un «déjame» tan débil que no resultó creíble; me rodeó los hombros y lo volvió a intentar, hice ademán de evitarle pero le dejé, claro que le dejé, necesitaba consuelo y el olor de su piel a crema de afeitar y tabaco era lo menos dañino que podía chutarme; me morreó todo lo que quiso y más, se apoderó de mi culo y dejamos que el camarero se fuera sin saber qué es lo que iba a tomar.

14 octubre 2021

Capítulo 154  La tela de araña

(Tiempo aproximado de lectura: 29 minutos)


La caja de Pandora


Debería haberme preocupado al no tener noticias de Sara, pero estaba demasiado pendiente de otras cosas; en realidad no había vuelto a pensar en las fotos hasta que un día caí en la cuenta y me pregunté cómo lo dejé pasar. Hice memoria y no conseguí recordar nada que me hubiera impedido coger el teléfono y llamarla. Veinte años después puedo hablar sobre lo que pasó para que entre mis prioridades no figurara llamar a Sara y preocuparme por un carrete repleto de fotos intimas.

Dicen que el cambio climático está provocando el deshielo del permafrost y soltará a la atmósfera ingentes cantidades de dióxido de carbono atrapado durante eones y despertará virus congelados hace milenios para los que no estamos preparados. Escribir un relato que remueve recuerdos enterrados durante décadas es algo similar: saca a la luz sucesos olvidados que nunca compartimos, hechos que quedaron por hablar y al volver a la vida recobran toda su fuerza como si el tiempo no hubiera pasado. Y tal vez, solo tal vez, son capaces de provocar efectos impredecibles. 

Abrir la caja de Pandora siempre trae consecuencias.

22 agosto 2019

Capítulo 123 Ave Fénix

(Tiempo aproximado de lectura: 44 minutos)


Chaqueta tres cuartos de piel vuelta marrón, camisa en tonos tostados, pantalón de boca ancha por encima del tobillo en blanco roto y botines. No quería que mi regreso pasase desapercibido, pretendía acallar los rumores que sin duda circulaban sobre mí y una presencia y una actitud adecuada les mostraría a quienes me daban por derrotada que se equivocaban.

—Carmen, hola no  sabía que…

—Buenos días ¿todo bien? —saludé sin detenerme, era evidente que Andrés no había comunicado mi reincorporación.

—Espera, un momento.

Algo iba mal; la ignoré y seguí hacia mi despacho, había llegado temprano y no me encontré con nadie a mi paso.

—Carmen, es que no deberías…