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11 julio 2024

Capítulo 189  En el ojo del huracán


Tiempo estimado de lectura: cincuenta y nueve minutos.


Tú juegas a engañarme, 

yo juego a que te creas que te creo, 

escucho tus bobadas 

acerca del amor y del deseo 

y no me importa nada, nada 


Tú juegas a tenerme, 

yo juego a que te creas que me tienes 

serena y confiada 

invento las palabras que te hieren, 

y no me importa nada. 


Tú juegas a olvidarme 

yo juego a que te creas que me importa, 

conozco la jugada 

sé manejarme en las distancias cortas 

y no me importa nada, nada 

Luz Casal 1989

12 septiembre 2021

Capitulo 152 Malentendidos

(Tiempo aproximado de lectura: 25 minutos)


Tomás

Habíamos hablado largo y tendido, daba la sensación de sentirse solo porque cada vez me retenía más al teléfono o llamaba sin ningún motivo concreto. No, las cosas no debían de estar yendo tan bien como contaba. 

—¡Hola, qué sorpresa! —respondí con un poquito de guasa cuando apenas habían pasado quince minutos de su anterior llamada. 

—Eso es lo que quería, darte una sorpresa, pero no he podido resistirme: vuelvo a Madrid.

Me dio un vuelco el corazón.

—¿Cuándo?

—Estoy saliendo para Heathrow.

—Voy a recogerte.

—No seas loca, no te voy a poder dedicar mucho tiempo.

—Me da igual, dime tu vuelo.

Llegué a Barajas con la hora justa, menos mal que sufrió un pequeño retraso. Lo vi aparecer por la puerta entre el resto de pasajeros y tuve que contenerme para no echarme al cuello. Lo notó y se emocionó. Qué dos tontos. Aguantamos hasta que estuvimos a resguardo dentro de mi auto, entonces me volqué hacia él y lo besé sin medida.

28 diciembre 2019



Capítulo 127 Consumación

(Tiempo aproximado de lectura: 77 minutos)


IV. La llamada


—Hola cielo, ¿qué tal vas?

—Mario soy Tomás. Carmen me ha dicho que te llame.

Eran las tres de la madrugada cuando sonó el móvil. Seguía despierto, la ansiedad no me había dado tregua. 

—¿Cómo es que tienes su teléfono?

—Me pidió que se lo guardara. Esto se va a alargar y no quiere que te preocupes.

—Pero… eso no es lo que le dijiste. ¿Qué está pasando?

Me arrepentí nada más decirlo, no quería avergonzarla. 

—Mira Mario: no soy yo quien ha empujado a tu mujer a que se metiera en esto, solo trato de que, ya que ha tomado esta decisión, no lo haga sola o caiga en malas manos.

Encajé la bofetada. Sí, era yo el responsable.

—Lo sé y te lo agradezco, solo quiero saber…

—Lo que tengas que saber será ella quien te lo cuente, yo ya he hecho lo que debía. Buenas noches.

—Solo dime una cosa: ¿Cuándo va a volver?

—No la esperes hasta mañana, se ha comprometido para toda la noche.

23 mayo 2019


Capítulo 121 Testimonio 

(Tiempo aproximado de lectura: 82 minutos)


Prólogo


Hace dos semanas el capítulo estaba terminado. Fue cuando lo leí, despacio, un par de veces, y sentí que una parte de nosotros no estaba presente en la historia.  Entonces me propuse enfocarlo desde otra perspectiva y para ello no vi más opción que echarlo abajo y comenzar de nuevo, como habíamos hecho con tantas facetas de nuestra vida.

He cambiado la mirada y la voz de quien lo narra. Además he añadido vivencias y puntos de vista que echaba en falta. Puede que sin pretenderlo haya sustituido una subjetividad por otra.

En definitiva: He dado testimonio.

07 marzo 2016

Capítulo 96 Vidas paralelas

(Tiempo aproximado de lectura: 53 minutos)


—Mírate, si estás en los huesos; y esas ojeras… No lo voy a consentir, estás obsesionada.

—Solo unos días más, ya casi estoy acabando.

—Eso llevas diciendo… ¿cuánto? No Carmen, no. Te  escucho y me asustas, hablas de esa náufraga como si fuera otra persona. Te concedo una semana, después te vienes a casa o si no...

—Irene, por favor.

—No soporto verte así, no te imaginas cómo has cambiado. Tienes que parar, no sé si estás consiguiendo lo que buscas pero por  el camino a lo mejor pierdes más de lo que encuentres.

¿Es posible? Carmen percibe un brote de miedo. Quizás está tensando demasiado la cuerda sin darse cuenta. Todo tiene un límite y puede que no haya calculado la resistencia de las personas que la rodean.

—Te lo prometo, antes de Semana Santa termino con esto.

Irene la mira con escepticismo desde el cuarto de baño con el cepillo de dientes aún en la mano. Carmen observa cómo el enfado se diluye y la mirada se va transmutando desde la incredulidad hacia el deseo. No es extraño, la  imagen debe ser arrolladora; tumbada en la cama, la sábana apenas cubre sus caderas. No se mueve, se deja mirar sin hacer un solo gesto; no  pretende provocarla, sabe que no lo necesita. Esa postura inocente, con una mano tras la nuca y la otra bajo la sábana parece insinuar algo que no sucede pero que bien podría suceder. No se da cuenta pero un leve movimiento, una cadencia forma suaves ondas bajo la tela y capta la atención de esos ojos color miel.

08 marzo 2014

 Capítulo 68 Sodomización

(Tiempo aproximado de lectura: 35 minutos)


Abro los ojos. 

….


No sé qué hora es. Miro hacia la ventana, parece que comienza a clarear. A mi lado Carmen duerme. Me levanto procurando no despertarla. Estamos solos. Bajo a la cocina, tengo mucha sed. Allí me encuentro a Doménico mirando por la ventana  con un vaso en la mano. Tiene un buen culo, pienso y sonrío sin poder evitarlo. Hace unos meses habría expulsado ese pensamiento de mi cabeza de una patada. Al escucharme se vuelve, veo que bebe whisky. Me ofrece. Acepto.