Capítulo 197 Vía Láctea (1)
Tiempo estimado de lectura: treinta y cuatro minutos.
Mi agradecimiento al artífice del acento y el alma de Guido: mi amigo Torco.
Presentimiento
No soy de las que se quedan quietas a la espera de que los acontecimientos se precipiten. La llamé. Nada más responder, noté que algo iba mal.
—Virginia, soy Carmen.
—Dime.
—Te llamo porque, como quedamos en vernos, me ha extrañado no saber nada de ti.
—Olvídalo, lo he estado pensando; la verdad, no es para tanto.
—¿Seguro? Si necesitas hablar, aquí estoy.
—Tengo un poco de prisa. Adiós.
Me invadió el temor que se experimenta ante un peligro inminente. No pude apartarlo de mi cabeza en toda la mañana y acabé llamando a Ramiro.
—¿Qué te pasa?, dice Ángela que es urgente.
—He hablado con Virginia, como no tenía noticias suyas la he llamado. Está rara, no sabría decirte por qué, es una impresión.
—¡Cómo se te ocurre llamarla!, va a pensar que es cosa mía, ¡joder, la que has liado!
—¿Me puedes explicar qué está pasando?
—Se ha jodido.
—Qué se ha jodido.
—¡Todo! La convivencia se ha vuelto insoportable, sospecha de todo, no sé qué conclusión ha sacado de vuestra charla, cada vez está más desconfiada, anoche tuvimos una bronca descomunal.