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26 junio 2025

Capítulo 200  Soledades

Tiempo estimado de lectura: ochenta y cuatro minutos.


La alerta

—Carmen, ¡Carmen, despierta!

—¿Qué pasa?

—Se ha enterado.

—¿Quién?

—Diego, sabe que estás aquí.

—¡Cómo!

—Me lo ha notado.


«—A ver, tú, ven aquí. Qué coño te pasa.

—¿A mí?, nada.

—No me toques los huevos, llevas toda la noche evitándome, no me miras. Venga, coño, qué has hecho.

—Nada, no he hecho nada.

—Estás mintiendo, no hay cosa que me joda más. Suéltalo ya.

—Diego, lo juro, no miento.

—Curro, avisa a Lole, que venga echando humo. Tú, a la puta calle.

—No me hagas esto.

—¡Que te pires de una vez!

—Vale, perdona, me pidió que no te lo dijera.

—Que no me dijeras qué, quién

29 noviembre 2024

Capítulo 193 Todo el mundo tiene algo que ocultar


Tiempo estimado de lectura: sesenta y cuatro minutos.


Mi agradecimiento a mi amigo Torco, responsable siempre de la voz y los modales de Guido.


La violencia

No era oficial, pero a una semana de la propuesta ya disponía de despacho en la planta sexta del edificio donde se ubicaba Tándem export. 

Tomás estaba yendo muy deprisa. 

Llegué a las cinco y media, treinta minutos antes de la hora fijada; le había pedido margen para ordenar las conclusiones de la reunión con las chicas y una sala donde hacerlo. Al entrar, la misma secretaria que me atendió en la primera ocasión me recibió muy amable.

—Señora Rojas, bienvenida a Tándem export, soy Carolina Merino, voy a estar a cargo de su integración en la compañía. Acompáñeme, le mostraré su despacho. 

La seguí tratando de asimilar lo que acababa de ocurrir. Carolina Merino era una fuente inagotable de información, no dejaba fisura para preguntas. Así llegamos a mi despacho, ¿eso he dicho? 

Mi supuesto despacho. 

30 agosto 2024

Capítulo 191 El futuro nos lo dirá 

Tiempo estimado de lectura: ochenta y cuatro minutos.


Con la inestimable colaboración de Torco en los diálogos argentinos y el diccionario de términos adjunto.


Londres: Indolencia

Aterricé en Heathrow a las once, un Mercedes enviado por Tomás me llevó directamente al hotel, a unos diez minutos de donde se alojaba. Viajaba ligera de equipaje, lo justo para pasar unos días de turista, quería aprovechar este viaje, entre otras cosas, para contemplar las vistas del London Eye, desde que lo inauguraron sentía curiosidad por ascender a lo alto del cielo de Londres. Tenía pensado encontrarme con una compañera de facultad que, recién doctorada, aceptó una oferta en una prestigiosa clínica, no la veía desde entonces, aunque manteníamos el contacto inquebrantable a través del tiempo. Había hecho el propósito de visitar a mi tía Frauke, llevábamos dos años sin vernos. Tenía una preciosa casa en Candem Town en la que me había alojado en numerosas ocasiones. Frauke era la hija menor de unos primos de mi madre, de niñas pasábamos las vacaciones con ellos en Alemania, era como una hermana. El Covid pudo con ella.

18 abril 2023

Capítulo 177  Lo que ocurre en la playa… (7)

Tiempo aproximado de lectura: 63 minutos.


El patrón 

—Santos.

Por fin, después de dos llamadas perdidas, contesta; escueto como siempre.

—Buenos días, soy Carmen Rojas. — No dice nada; espero un tiempo prudencial e insisto—. ¿Sabe quién soy?

—La… invitada de Don Gerardo.

—Llamo para despedirme, volvemos a casa pasado mañana; quería… verá, he pensado hacerle un regalo de despedida.

—No es necesario, señora.

—Se ha portado muy bien con nosotros, ha sido muy atento; permítame corresponder.

—Está bien, como quiera.

—Supongo que conoce la Villa donde nos alojamos.

—Torre Alta. 

—Eso es. Mi marido no podrá despedirse pero le agradece igualmente sus atenciones. ¿Sobre las seis le parece bien?

—A esa hora llego a puerto, necesito pasar por casa para asearme, mejor a las ocho.

—Demasiado tarde; puede ducharse aquí, si quiere, ¿de acuerdo?

—Como usted diga.

—Entonces, a las seis. —dice Mario algo confuso, ha escuchado la conversación y es de la misma opinión: trata de mantenerme a raya—. Me iré antes, por si acaso se adelanta.

—Sí, será mejor.

—Avísame cuando pueda volver.

19 marzo 2023

Capítulo 176  Lo que ocurre en la playa… (6)

Tiempo aproximado de lectura: 45 minutos.


Yo no te pido que me firmes

diez papeles grises para amar.

Solo te pido que tú quieras

las palomas que suelo mirar.

De lo pasado, no lo voy a negar,

el futuro algún día llegará

Y del presente,

qué me importa la gente

si es que siempre van a hablar.

Pablo Milanés, 1978

Pablo Milanes y Silvio Rodríguez en Argentina (escuchar)


Veintinueve de Agosto, dos mil uno

—¿Quién era?

—Emilio. 

—¿No ha querido hablar conmigo?, qué raro.

—Estaba reunido.

—¿Qué quería?

—Pedirme un favor. Lleva hablando con los inversores varios días, le corre prisa cerrar un acuerdo con Esteve; le conociste en el simposium.

—Puede ser, no me suena.

—Está aquí, tiene casa en Sancti Petri. Ha pensado que, como le conozco, podría hacerme cargo, así evita desplazarse a Sevilla; se lo dijo y le pareció perfecto. En una hora como mucho lo resuelvo.

—Todo eso sin contar contigo.

—Mujer…

—Lo veo muy precipitado, Mario. ¿Precisamente hoy?

—Una hora. A ver si vas a ser la única que trabaje en vacaciones. 

—Eso es un golpe bajo. —protesté.

Se marchó, tampoco sería tanto tiempo; quién era yo para reprocharle nada. Hacía una mañana espléndida, me puse un short de algodón y una camiseta, recogí las tazas del desayuno y descolgué la ropa del tendedero. A la sombra de la fachada trasera incluso hacía fresco. Clasifiqué la ropa en montones y entré al cuarto de servicio a sacar la carga de la lavadora. Desde allí escuché el móvil.

29 enero 2023

Capítulo 174  Lo que ocurre en la playa… (4)

Tiempo aproximado de lectura: 38 minutos.


—¿Seducir a Mageli? 

No pude reprimir el desconcierto al enterarme de la conversación con Gerardo.

—Quién ha dicho que vaya a se-du-cir a Mageli —repitió, machacando cada sílaba—, no soy tan retorcida.

Me contó la estrategia planeada para observar la conducta de su acérrima enemiga; de ese modo, con una mirada objetiva, podría saber si la sospecha de su marido era cierta o tan solo un oscuro deseo. 

—Te desprecia —objeté—, lo vas a tener difícil para acercarte a ella.

—Ya veremos; en cualquier caso habré aclarado el motivo de su aversión

La apoyé, como siempre hago. Tomé la decisión de dejarle el campo libre, allí solo sería un estorbo; además, era una buena ocasión para explorar los alrededores. A las ocho de la tarde, después de una improvisada ruta turística y sin noticias de Carmen, imaginé que le estaba yendo bien. Aparqué donde pude. Cómo me alegré de haber llevado el auto pequeño. Pensé darme un capricho: reservé mesa para las diez en uno de los mejores restaurantes y seguí deambulando por Conil.


08 enero 2023

Capítulo 173   Lo que ocurre en la playa… (3)

Tiempo aproximado de lectura: 34 minutos.


Lo que pensamos y nunca diríamos

Lo que nos permitimos decir en privado

Lo que decimos en público

Tres versiones de nosotros que solo la enfermedad, el alcohol o la ira conectan entre sí en ocasiones.


(Extracto de una conferencia dictada por el autor hace años)

23 diciembre 2022


Capítulo 172  Lo que ocurre en la playa… (2)

Tiempo aproximado de lectura: 48 minutos.


Yo quisiera saber si tu alma es igual a la de cualquier mujer

Porque a mí me atormenta en el alma

Tu frialdad

Y sueño, con gran pasión, que vives para mí

como yo vivo, niña, por ti

Tu frialdad, Triana 1980   Escuchar


(Veintiuno de Agosto, Martes de madrugada)


Me despertó el calor. Mario dormía profundamente. No lograba conciliar el sueño y abandoné la cama con cuidado. Bajé a la cocina, vacié de un trago un vaso de agua del frigorífico. Se estaba bien, mejor que en la planta de arriba. Oriné y me refresqué toda. Volví a la cocina y bebí con calma otro vaso de agua, luego entré al salón y abrí el mirador; qué noche más buena. Salí al exterior, el aire puro actuó igual que lo haría un bálsamo. 

Cómo habían cambiado las cosas, a estas horas deberíamos estar en la Sierra, sin embargo vivíamos una aventura impredecible en una villa de lujo y yo me llevaba la mejor parte, sin duda, porque Gerardo había resultado ser un amante colosal, un fuera de serie; solo de pensarlo se me erizaba la piel. Y otras cosas.

Mario lo estaba asimilando mejor de lo previsto; al primer contacto entre ellos congeniaron como si fueran a convertirse en amigos. No me confié, faltaba la prueba de fuego: los preparativos para acudir a la primera cita y ahí estuvo genial, pude irme sin el menor remordimiento. Pensaba contárselo cuando despertase, aunque debería suavizarlo, no era prudente que lo supiera todo. ¿Cómo no me lo advirtió Lorena?

«Ya podías haberme avisado, me ha dejado destrozada».

Me había precipitado, si acaso andaba despierta estaría ocupada, seguro.

Unos segundos después, dio señales de vida:

01 diciembre 2022


Capítulo 171  Lo que ocurre en la playa… (1)

Tiempo aproximado de lectura: 25 minutos.



La nuit je deviens fou, je deviens fou

Salvatore Adamo, 1965  Escuchar

(Diecinueve de Agosto, Domingo)


Me despierta una mano cubriéndome un pecho y una tensa dureza clavada en los glúteos. No estoy del todo despierta, por eso lo que siento no encuentra barrera y llega a lo más profundo de mi cerebro, esa parte animal activa la pelvis y lanza un impulso rápido y breve, la verga reacciona, empuja, golpea y el instinto primario da otra vez la respuesta; ya estoy despierta, ya estoy dispuesta. Echo mano hacia atrás y la atrapo, la envuelvo, la aprieto, crece en mis dedos, la guío, la emboco, se hunde muy dentro. Me quejo, me ahogo. Empalada respondo clavándome en la estaca hasta el fondo. Trotamos enganchados, frotamos los cuerpos allí donde nos ensartamos, danzamos pegados un ritmo sincopado. Me abre, me raja, me vierto, me inflamo, me inunda, me llena.


14 noviembre 2022


Capítulo 170  No mires atrás

Tiempo aproximado de lectura: 65 minutos.


Parecíamos dos irracionales

que se iban a morir mañana

(Derroche,  Ana Belén Víctor Manuel, 1994)

Escuchar



Prólogo: Quince años, seguimos


Cuando el diario empieza a publicarse en dos mil siete, Carmen cumple treinta y seis y yo cuarenta y nueve, han pasado seis años desde el inicio de todo y la vida sigue su curso. Habría tanto que contar… sin embargo lo más probable es que no llegue a escribir sobre esa etapa. El tiempo avanza como la lengua de un volcán. Que nos quiten lo bailao.

Esto es lo que redactaría el autor primerizo que comenzó sin saber en lo que se estaba metiendo. Si continúo, me va a caer la del pulpo. Mejor tiro ese párrafo a la papelera y lo intento de nuevo.

Vamos allá.

El diario nació en dos mil siete, en él se narra una historia ambientada en Madrid seis años antes, una historia de sexo y ternura, de derroche de amor y mucha, mucha locura. Lo más probable es que no alcance a cubrir la época en la que comenzó a publicarse. No importa, lo esencial está dicho y espero llegar al desenlace de lo fundamental. Lo demás, lo que no se publique y quede escrito, flotará olvidado en la nube. El tiempo es como la pleamar, va borrando la huella de las personas que pasaron por la orilla. 

Sigamos, no sé hasta cuándo. He redactado textos para conmemorar otros aniversarios sin saber qué futuro tenía. Sigamos, mientras la ilusión permanezca encendida, mientras las horas que dedico al diario me produzcan placer. Sigamos, mientras los lectores aparezcan como las perseidas para dar su opinión, ofrecer un consejo o plantear una crítica, y los hooligans lo ensucien con sus pintadas sin producir más ruido del que necesitan para hacerse oír. 

Quince años, seguimos.

10 octubre 2022


Capítulo 169  Tres es multitud


Tiempo aproximado de lectura: 41 minutos.


(Quince de Agosto, Miércoles)


El quince de Agosto aterrizamos en Jerez; el vuelo fue, como siempre, una tortura que sobrellevé de la mejor manera posible. Muchos años después Mario me confesaría que los intentos por ocultar mi fobia eran infructuosos. Recogimos el equipaje y nos dirigimos a la terminal de Hertz; mientras hacíamos el papeleo llamé a Gerardo.

—¿Ya habéis llegado? ¿Cómo no me has avisado?

—No te preocupes, en cuanto nos den el coche nos ponemos en camino.

—Hubiera enviado a alguien a recogeros, no necesitabais alquilar un auto, te lo dije. Es igual, cuando estéis cerca llámame y os guío.

Así lo hicimos, poco antes de llegar le llamé y nos dio las indicaciones.

30 agosto 2022

Capítulo 168  La protegida de las bragas color rosa palo


Tiempo aproximado de lectura: 58 minutos.


—Carmen, buenos días, Gerardo al aparato.

—Hola, Gerardo, qué tal.

—Muy bien. Oye, qué te parece si nos vemos esta tarde, ¿te viene bien?

—¿Hay algún problema?

—En absoluto, al contrario, una oportunidad y quiero comentarlo contigo. ¿Quedamos en el mismo sitio?

—Por mí, perfecto.


Esta conversación carece de sentido si no nos remontamos en el tiempo, cuando la imprevisión y las circunstancias nos llevaron a tomar decisiones que jamás hubiéramos imaginado.