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18 abril 2023

Capítulo 177  Lo que ocurre en la playa… (7)

Tiempo aproximado de lectura: 63 minutos.


El patrón 

—Santos.

Por fin, después de dos llamadas perdidas, contesta; escueto como siempre.

—Buenos días, soy Carmen Rojas. — No dice nada; espero un tiempo prudencial e insisto—. ¿Sabe quién soy?

—La… invitada de Don Gerardo.

—Llamo para despedirme, volvemos a casa pasado mañana; quería… verá, he pensado hacerle un regalo de despedida.

—No es necesario, señora.

—Se ha portado muy bien con nosotros, ha sido muy atento; permítame corresponder.

—Está bien, como quiera.

—Supongo que conoce la Villa donde nos alojamos.

—Torre Alta. 

—Eso es. Mi marido no podrá despedirse pero le agradece igualmente sus atenciones. ¿Sobre las seis le parece bien?

—A esa hora llego a puerto, necesito pasar por casa para asearme, mejor a las ocho.

—Demasiado tarde; puede ducharse aquí, si quiere, ¿de acuerdo?

—Como usted diga.

—Entonces, a las seis. —dice Mario algo confuso, ha escuchado la conversación y es de la misma opinión: trata de mantenerme a raya—. Me iré antes, por si acaso se adelanta.

—Sí, será mejor.

—Avísame cuando pueda volver.

29 enero 2023

Capítulo 174  Lo que ocurre en la playa… (4)

Tiempo aproximado de lectura: 38 minutos.


—¿Seducir a Mageli? 

No pude reprimir el desconcierto al enterarme de la conversación con Gerardo.

—Quién ha dicho que vaya a se-du-cir a Mageli —repitió, machacando cada sílaba—, no soy tan retorcida.

Me contó la estrategia planeada para observar la conducta de su acérrima enemiga; de ese modo, con una mirada objetiva, podría saber si la sospecha de su marido era cierta o tan solo un oscuro deseo. 

—Te desprecia —objeté—, lo vas a tener difícil para acercarte a ella.

—Ya veremos; en cualquier caso habré aclarado el motivo de su aversión

La apoyé, como siempre hago. Tomé la decisión de dejarle el campo libre, allí solo sería un estorbo; además, era una buena ocasión para explorar los alrededores. A las ocho de la tarde, después de una improvisada ruta turística y sin noticias de Carmen, imaginé que le estaba yendo bien. Aparqué donde pude. Cómo me alegré de haber llevado el auto pequeño. Pensé darme un capricho: reservé mesa para las diez en uno de los mejores restaurantes y seguí deambulando por Conil.


08 enero 2023

Capítulo 173   Lo que ocurre en la playa… (3)

Tiempo aproximado de lectura: 34 minutos.


Lo que pensamos y nunca diríamos

Lo que nos permitimos decir en privado

Lo que decimos en público

Tres versiones de nosotros que solo la enfermedad, el alcohol o la ira conectan entre sí en ocasiones.


(Extracto de una conferencia dictada por el autor hace años)

23 diciembre 2022


Capítulo 172  Lo que ocurre en la playa… (2)

Tiempo aproximado de lectura: 48 minutos.


Yo quisiera saber si tu alma es igual a la de cualquier mujer

Porque a mí me atormenta en el alma

Tu frialdad

Y sueño, con gran pasión, que vives para mí

como yo vivo, niña, por ti

Tu frialdad, Triana 1980   Escuchar


(Veintiuno de Agosto, Martes de madrugada)


Me despertó el calor. Mario dormía profundamente. No lograba conciliar el sueño y abandoné la cama con cuidado. Bajé a la cocina, vacié de un trago un vaso de agua del frigorífico. Se estaba bien, mejor que en la planta de arriba. Oriné y me refresqué toda. Volví a la cocina y bebí con calma otro vaso de agua, luego entré al salón y abrí el mirador; qué noche más buena. Salí al exterior, el aire puro actuó igual que lo haría un bálsamo. 

Cómo habían cambiado las cosas, a estas horas deberíamos estar en la Sierra, sin embargo vivíamos una aventura impredecible en una villa de lujo y yo me llevaba la mejor parte, sin duda, porque Gerardo había resultado ser un amante colosal, un fuera de serie; solo de pensarlo se me erizaba la piel. Y otras cosas.

Mario lo estaba asimilando mejor de lo previsto; al primer contacto entre ellos congeniaron como si fueran a convertirse en amigos. No me confié, faltaba la prueba de fuego: los preparativos para acudir a la primera cita y ahí estuvo genial, pude irme sin el menor remordimiento. Pensaba contárselo cuando despertase, aunque debería suavizarlo, no era prudente que lo supiera todo. ¿Cómo no me lo advirtió Lorena?

«Ya podías haberme avisado, me ha dejado destrozada».

Me había precipitado, si acaso andaba despierta estaría ocupada, seguro.

Unos segundos después, dio señales de vida:

10 octubre 2022


Capítulo 169  Tres es multitud


Tiempo aproximado de lectura: 41 minutos.


(Quince de Agosto, Miércoles)


El quince de Agosto aterrizamos en Jerez; el vuelo fue, como siempre, una tortura que sobrellevé de la mejor manera posible. Muchos años después Mario me confesaría que los intentos por ocultar mi fobia eran infructuosos. Recogimos el equipaje y nos dirigimos a la terminal de Hertz; mientras hacíamos el papeleo llamé a Gerardo.

—¿Ya habéis llegado? ¿Cómo no me has avisado?

—No te preocupes, en cuanto nos den el coche nos ponemos en camino.

—Hubiera enviado a alguien a recogeros, no necesitabais alquilar un auto, te lo dije. Es igual, cuando estéis cerca llámame y os guío.

Así lo hicimos, poco antes de llegar le llamé y nos dio las indicaciones.