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21 diciembre 2024

 Capítulo 194 Es Navidad

Tiempo estimado de lectura: cincuenta y cinco minutos.


Es Navidad, recuerda machaconamente Rosana por la megafonía del centro comercial. El espíritu navideño, puro marketing, lo impregna todo desde hace meses, el turrón apareció en las estanterías de los comercios cuando aún pensábamos en el verano. ¿Es Navidad? Es el mercado.

—Dentro de unos años sacarán a la venta toda la mercancía navideña en Agosto, ya lo verás.

Carmen sonrió condescendiente, sabe lo poco que me gustan estas fiestas tan manipuladas, ambos añoramos los tiempos cuando todo era más simple, tiempo de encuentro con la familia donde bastaba una cena sencilla, sin excesos, para celebrar que un año más estábamos juntos.

—Hemos pasado de sentar un pobre a la mesa a gastarnos lo que no tenemos para adorar al dios del consumo. (1)

—Estás muy combativo, vamos a terminar de comprar y te invito a comer, hoy eres mi pobre favorito.

Faltaban bastantes días para Navidad, el reparto de fechas con cada familia estaba fijado de antemano: cena de Nochebuena con unos, comida de Navidad con otros y fin de año reservado para nosotros, cenaríamos fuera de casa en algún lugar que Carmen mantenía en secreto. Terminamos de comprar, sin ella no habría sabido qué regalarle a Patri; no nos poníamos de acuerdo en el regalo de Candela y aplazamos la decisión. Salimos a buscar un restaurante, sí, por favor, me agobian las aglomeraciones. 


30 agosto 2024

Capítulo 191 El futuro nos lo dirá 

Tiempo estimado de lectura: ochenta y cuatro minutos.


Con la inestimable colaboración de Torco en los diálogos argentinos y el diccionario de términos adjunto.


Londres: Indolencia

Aterricé en Heathrow a las once, un Mercedes enviado por Tomás me llevó directamente al hotel, a unos diez minutos de donde se alojaba. Viajaba ligera de equipaje, lo justo para pasar unos días de turista, quería aprovechar este viaje, entre otras cosas, para contemplar las vistas del London Eye, desde que lo inauguraron sentía curiosidad por ascender a lo alto del cielo de Londres. Tenía pensado encontrarme con una compañera de facultad que, recién doctorada, aceptó una oferta en una prestigiosa clínica, no la veía desde entonces, aunque manteníamos el contacto inquebrantable a través del tiempo. Había hecho el propósito de visitar a mi tía Frauke, llevábamos dos años sin vernos. Tenía una preciosa casa en Candem Town en la que me había alojado en numerosas ocasiones. Frauke era la hija menor de unos primos de mi madre, de niñas pasábamos las vacaciones con ellos en Alemania, era como una hermana. El Covid pudo con ella.

19 mayo 2024

Capítulo 187 Fuego cruzado (3) 

Tiempo aproximado de lectura: setenta y cinco minutos.


You're simply the best

Better than all the rest

Better than anyone

Anyone I've ever met


Tina Turner 



Dejé el bolso sobre la mesa, colgué la cazadora y, por último, encendí el ordenador. Mientras terminaba de arrancar me acerqué a la ventana, seguía dándole vueltas a lo que me tuvo en vela buena parte de la noche. Aunque intentaba restarle importancia, sé por experiencia que las casualidades rara vez aparecen sin la ayuda de nadie.

El origen de mi preocupación partía de una llamada en torno a las once cuando preparaba la cena.

—Alo bambina, come stai?

—¡Domi!

—Hola, preciosa.

—¡Qué alegría! ¿dónde estás? —pregunté con una vaga ilusión.

—En Barcelona, por unos asuntos de la familia.

—En Barcelona… ¿vas a estar mucho tiempo?

—En cuanto lo resuelva me marcho, pero antes cogeré el puente aéreo, Quiero verte.

—Cariño…

—Te he echado tanto de menos…

—Y por qué no me has llamado en todo este tiempo, no he sabido nada de ti desde cuándo, dime, he perdido la cuenta. ¿Qué fue de tu regreso para el puente de Mayo? Mejor lo dejo, parezco una esposa abandonada, es patético.

11 septiembre 2023


Capítulo 178  Septiembre negro

Tiempo aproximado de lectura: dos horas veintidós minutos.



Te recuerdo Amanda

La calle mojada

Corriendo a la fábrica

Donde trabajaba Manuel

La sonrisa ancha

La lluvia en el pelo

No importaba nada

Ibas a encontrarte con él

Con él, con él, con él, con él, con él

Que partió a la sierra

Que nunca hizo daño

Que partió a la sierra

Y en cinco minutos quedó destrozado

Suena la sirena

De vuelta al trabajo

Muchos no volvieron

Tampoco Manuel


Víctor Jara, 1969



Prólogo 


Creo en pocas cosas. 

No creo en Dios ni en el destino y mucho menos en el karma; por eso, cuando Emilio irrumpió en la sala de reuniones con el rostro demudado pidiendo que encendiéramos el televisor y aparecieron las imágenes de las Torres atravesadas por los aviones y las vi derrumbarse consumidas por el incendio, no pude eludir las del Palacio de la Moneda en llamas otro once de Septiembre. Escuché en mis oídos a Víctor Jara recordarle a Amanda la calle mojada y los que, como su Manuel, en cinco minutos quedaron destrozados. De mi memoria surgió el rostro del atribulado padre norteamericano en busca del hijo desaparecido en el Chile golpeado por la recién nacida dictadura. (1) Esas y otras ideas pasaron a toda velocidad por mi cabeza mientras contemplaba la tragedia en directo y vaticinaba el cataclismo que se avecinaba. 

No creo en el karma ni creo que el horror causado justifique causar otro horror, como pretendía vendernos un compañero al que hicimos callar. 

Salí al exterior, no podía seguir viendo tanta atrocidad. Traté de localizar a Carmen por todos los medios. Llamé a mi hermano; estaba en shock, como Emilio, como yo. Fernando, mi suegro, no conseguía hablar con su hija; procuré tranquilizarlo, él también temía las consecuencias que esos actos iban a provocar. Aquello lo cambiaba todo.