14 noviembre 2022


Capítulo 170  No mires atrás

Tiempo aproximado de lectura: 65 minutos.


Parecíamos dos irracionales

que se iban a morir mañana

(Derroche,  Ana Belén Víctor Manuel, 1994)

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Prólogo: Quince años, seguimos


Cuando el diario empieza a publicarse en dos mil siete, Carmen cumple treinta y seis y yo cuarenta y nueve, han pasado seis años desde el inicio de todo y la vida sigue su curso. Habría tanto que contar… sin embargo lo más probable es que no llegue a escribir sobre esa etapa. El tiempo avanza como la lengua de un volcán. Que nos quiten lo bailao.

Esto es lo que redactaría el autor primerizo que comenzó sin saber en lo que se estaba metiendo. Si continúo, me va a caer la del pulpo. Mejor tiro ese párrafo a la papelera y lo intento de nuevo.

Vamos allá.

El diario nació en dos mil siete, en él se narra una historia ambientada en Madrid seis años antes, una historia de sexo y ternura, de derroche de amor y mucha, mucha locura. Lo más probable es que no alcance a cubrir la época en la que comenzó a publicarse. No importa, lo esencial está dicho y espero llegar al desenlace de lo fundamental. Lo demás, lo que no se publique y quede escrito, flotará olvidado en la nube. El tiempo es como la pleamar, va borrando la huella de las personas que pasaron por la orilla. 

Sigamos, no sé hasta cuándo. He redactado textos para conmemorar otros aniversarios sin saber qué futuro tenía. Sigamos, mientras la ilusión permanezca encendida, mientras las horas que dedico al diario me produzcan placer. Sigamos, mientras los lectores aparezcan como las perseidas para dar su opinión, ofrecer un consejo o plantear una crítica, y los hooligans lo ensucien con sus pintadas sin producir más ruido del que necesitan para hacerse oír. 

Quince años, seguimos.

10 octubre 2022


Capítulo 169  Tres es multitud


Tiempo aproximado de lectura: 41 minutos.


(Quince de Agosto, Miércoles)


El quince de Agosto aterrizamos en Jerez; el vuelo fue, como siempre, una tortura que sobrellevé de la mejor manera posible. Muchos años después Mario me confesaría que los intentos por ocultar mi fobia eran infructuosos. Recogimos el equipaje y nos dirigimos a la terminal de Hertz; mientras hacíamos el papeleo llamé a Gerardo.

—¿Ya habéis llegado? ¿Cómo no me has avisado?

—No te preocupes, en cuanto nos den el coche nos ponemos en camino.

—Hubiera enviado a alguien a recogeros, no necesitabais alquilar un auto, te lo dije. Es igual, cuando estéis cerca llámame y os guío.

Así lo hicimos, poco antes de llegar le llamé y nos dio las indicaciones.

30 agosto 2022

Capítulo 168  La protegida de las bragas color rosa palo


Tiempo aproximado de lectura: 58 minutos.


—Carmen, buenos días, Gerardo al aparato.

—Hola, Gerardo, qué tal.

—Muy bien. Oye, qué te parece si nos vemos esta tarde, ¿te viene bien?

—¿Hay algún problema?

—En absoluto, al contrario, una oportunidad y quiero comentarlo contigo. ¿Quedamos en el mismo sitio?

—Por mí, perfecto.


Esta conversación carece de sentido si no nos remontamos en el tiempo, cuando la imprevisión y las circunstancias nos llevaron a tomar decisiones que jamás hubiéramos imaginado.

26 julio 2022

Capítulo 167  De dualidades y dilemas

Tiempo aproximado de lectura: 45 minutos

Tenemos que hablar

—Tú dirás.

—Ven, siéntate.

—¿Tengo qué preocuparme?

—Quería haber hablado contigo antes, si no hubiera sido por el aborto.

—Supongo que es sobre lo que dije de Elena y todo lo demás. Verás…

—No, déjame a mi. He estado pensando mucho, sobre todo en algo que dijiste. Para ti soy un sueño, lo he sido desde que me conociste; has tratado de moldear ese sueño a imagen de un ideal que ha ido creciendo en tu cabeza y has actuado para que no se esfumara costase lo que costase. Ahí está el problema, el coste que acarrea mantener vivo un sueño. Esa obsesión ha provocado un desgaste enorme, tanto que no lo hemos visto hasta que ha sido demasiado tarde. Yo lo he entendido ahora, pero tú lo escondes, te niegas a verlo y solo lo muestras cuando los nervios te traicionan o cuando el alcohol te desata la lengua. 

—No, no es cierto.

—«Carmen y yo formamos una órbita heliocéntrica, si me acerco me quema, si me alejo la añoro», ¿lo recuerdas? Se lo dijiste a Emilio en mitad de una borrachera; admítelo, eras sincero. Y el otro día, en plena explosión de ira, por fin sale a la luz lo que piensas: has sacrificado tu deseo de ser padre con tal de tenerme a tu lado. Sí, Mario, reconócelo. Al mismo tiempo me consideras un obstáculo para el desarrollo de la relación con, las que consideras, tus mujeres. Ese es el dilema que te impide alejarte de mí y que te perjudica si estoy demasiado cerca. Parece ser que has construido un proyecto de vida conmigo sobre una base poco sólida y ahora, cuando lo hemos sometido a una tensión extrema, se tambalea. No podemos continuar así, yo no puedo. 

05 julio 2022

Capítulo 166  Química 

Tiempo aproximado de lectura: 31 minutos


¿Por qué no cruzo el portal? 

Me niego a aceptar que mi vida está a punto de dar un vuelco dramático.  

Llegará el tiempo de la ira, de los reproches por las locuras a las que me dejé arrastrar y haré inventario de todo aquello que no debí hacer. Construiré una falsa ilusión pensando que, al menos, podré conservar una parte de lo que estoy en trance de perder: salud, profesión, amigos, estatus social… Tarde o temprano caeré en depresión, dejaré de luchar contra la realidad y nada de lo que he aprendido estos años servirá para superar la oscura sombra que irá calando en mi ánimo. Con el tiempo tal vez lograré aceptar la enfermedad y podré no ser una carga aún más pesada para quienes continúen a mi lado. 

Por eso no cruzo el portal. Quiero apurar hasta el último aliento de la persona que he sido y ya no seré. (1)