25 abril 2014

Capítulo 71 De vuelta a casa

 (Tiempo aproximado de lectura: 20 minutos)

I was feeling insecure
You might not love me anymore
I was shivering inside
I was shivering inside
Oh I didn't mean to hurt you
I'm sorry that I made you cry
Oh my I didn't want to hurt you
I'm just a jealous guy 
 
(Jealous guy John Lennon )

 


Abrir la puerta de casa y traspasar el umbral supuso un duro ejercicio de retorno, un regreso a nosotros mismos, a la normalidad.

Miro a mi alrededor como si llevásemos meses sin pisar nuestro hogar, extraño mi entorno, el olor de mi casa, el sonido del silencio que sisea en mis oídos y que me es tan familiar. Voy hacia el salón y por el camino dejo el llavero en el aparador de una manera automática, como cada día; luego atravieso la entrada siguiendo a Carmen que avanza unos pasos por delante de mí. Esas caderas…

Estoy cansado, terriblemente cansado, Carmen se vuelve desde el umbral del pasillo. Su rostro delata el mismo cansancio.

- “Voy a acostarme un rato, estoy muerta”

Suena a evasiva, creo entender que no desea compañía.

14 abril 2014


Capítulo 70 La lluvia de oro

(Tiempo aproximado de lectura: 32 minutos)


Carmen retiene la puerta del baño pegada al marco mientras frena el pomo para evitar hacer ruido; Doménico observa el cuidado que se toma para no despertarme. Cuando al fin la puerta está cerrada la toma de ambas manos.

- "Vamos a la ducha" – le dice tirando de ella.

- "Espera" - Carmen se detiene cerca de la taza.

- "No, ven" - su voz es sugerente.

- "¡No puedo!" – pero no cede, la arrastra de la mano hacia la bañera y sonríe con malicia, Carmen empieza a sospechar - "¿Qué estás tramando? ... ¡No, de eso nada, ni hablar!"

Doménico la retiene entre sus brazos, la besa

- "Fuiste tú la que empezaste anoche, no yo, ¿quién fue la que se corrió y lanzó una meada al vientre de su marido, eh?" – la provoca con su lenguaje obsceno.

Una oleada de calor arrebata el rostro de Carmen y la obliga a retirar la mirada.

- "¡Calla!" – protesta débilmente

31 marzo 2014




Capítulo 69  ¿En qué me estás convirtiendo?


(Tiempo aproximado de lectura: 39 minutos) 


El sonido de un roce en las sábanas tira de mí, me resisto, estoy en algún lugar del que no quiero regresar. 

No quiero despertar. Me sumerjo, me dejo llevar… me hundo en ese agradable sopor.

Otra vez ese roce… Suena de nuevo, como si fueran olas rompiendo en un acantilado. 

No, es más suave que eso, son como olas batiendo mansamente en una playa. 

¡Qué bien estoy! Sé que son pies… o piernas moviéndose bajo unas sábanas… pero prefiero pensar que son olas, y como mi cabeza puede hacer lo que quiera con los sonidos que escucho, con un solo deseo ahora percibo las olas contra la arena y… ahora recupero las percepción de las piernas de Carmen y las de Doménico arrastrándose por la cama, a mi lado, ¡qué divertido!  

Entreabro los ojos, un resquicio, lo justo para comprobar que mi intuición no me engaña. Carmen está a mi lado sentada, apoyada en sus manos. Me mira. Cree que sigo dormido y la verdad es que no estoy seguro de no estarlo aún. Necesitaré algún tiempo para salir de este estado en el que estoy tan, tan, tan bien. ¿Necesito despertar?

Doménico  emerge al otro lado, la mira y pone una mano sobre uno de sus pechos. Carmen reacciona a la caricia. Su cuello cede levemente, los párpados aletean, las comisuras de su boca inician el esbozo de una sonrisa… todo ello en un solo segundo; luego  se vuelve hacia él y se inclina para atender el beso que le pide. El italiano brinca con algo de brusquedad para ponerse boca arriba y ella le reprende.

08 marzo 2014

 Capítulo 68 Sodomización

(Tiempo aproximado de lectura: 35 minutos)


Abro los ojos. 

….


No sé qué hora es. Miro hacia la ventana, parece que comienza a clarear. A mi lado Carmen duerme. Me levanto procurando no despertarla. Estamos solos. Bajo a la cocina, tengo mucha sed. Allí me encuentro a Doménico mirando por la ventana  con un vaso en la mano. Tiene un buen culo, pienso y sonrío sin poder evitarlo. Hace unos meses habría expulsado ese pensamiento de mi cabeza de una patada. Al escucharme se vuelve, veo que bebe whisky. Me ofrece. Acepto.

19 febrero 2014


Capítulo 67 ¿Una orgía?

(Tiempo aproximado de lectura: 35 minutos)


Llevamos un largo tiempo de descanso tumbados en la cama sin hablar, sin movernos, escuchando el sonido de la respiración de unos y otros que se ha ido acompasando a medida que los minutos pasaban. He perdido el sentido del tiempo, deben ser las tres, quizás las cuatro de la madrugada pero no tengo el más remoto punto de referencia que me permita asegurar que ese dato es correcto. Sé que debería estar cansado, sin embargo ni mi cuerpo ni mi mente muestran los signos que deberían mostrar tras todas estas horas de actividad sexual continuada. Mi brazo izquierdo cuelga de la cama y mis dedos rozan la tarima trazando círculos con las uñas. A mi lado Carmen  descansa su rostro en mi hombro. Siento el peso de su cráneo sobre mi brazo que ya ha comenzado a bloquear el flujo de sangre, el hormigueo que empecé a sentir en la mano hace un rato asciende por el brazo; todavía no es demasiado molesto pero sé que en breve me obligará a moverme aunque no la quiero despertar.

Porque está dormida.

¿Está dormida? No lo sé. Si me fío de su respiración diría que sí. Yace boca abajo, con su brazo izquierdo sobre mi pecho y el derecho doblado hacia arriba con la mano cerca de su cabeza. Postura de niña pequeña con su pierna sobre la mía que le sirve de acomodo para el muslo. ¡cuántas veces hemos amanecido así! Me gusta dejarme usar de almohadón, sin mover un músculo, escuchando su respiración tan cerquita, sintiendo como la saliva se desliza por la comisura de su boca hacia mi brazo, «¡Me has llenado el brazo de babas!» le digo luego para hacerla rabiar y nos enzarzamos en una pelea de la que inevitablemente salimos buscándonos por debajo de las sábanas.

Sí, definitivamente creo que está dormida.